jueves, 25 de agosto de 2016

INTEGRAL DEL PEUTEREY AL MONT BLANC....LA GRAN DECEPCIÓN. AGOSTO DE 2016.


El tamaño de una decepción suele ser comparable a las expectativas puestas en el objetivo no cumplido. El objetivo lo era todo, era el fin…

Antes de empezar con lo acontecido durante los días 5,6,7 y 8 de agosto nos pondremos en situación, el escenario lo merece.

La Integral del Peuterey es una de las vías de acceso a la cumbre del Mont Blanc, la más larga , de hecho es, con seguridad, la via de escalada mas larga de Europa, aunque, a decir verdad, no es una vía, son muchas, muy largas, una detrás de otra.

La integral empieza en el valle italiano de Val Veny, en una partida rural conocida como las Casas de Peuterey. Al poco de arrancar el camino se empina más y más hasta convertirse en vía ferrata. Esta primera escalada salva un muro con catarata incluida que te aleja de la civilización, de golpe te encuentras en la alta montaña. Ese muro da acceso a un grandioso circo colgante que lo conforma la gigantesca cara sur de la Aguja Negra (Aguille Noire) y dos contrafuertes, a modo de crestas afiladas infinitas, que se alargan desde las aristas SO y SE de la negra (escenario brutal!). En el costado SE del circo se encuentra el mimetizado refugio Borelli. La integral empieza al fondo, en el lado SO, y escala toda la arista. En la base de la vía podemos encontrar restos del glaciar que enfría los pies de la Negra.

La Arista SO de la Negra es una serie de agujas que costaron Dios y ayuda para ser superadas, todas, del tirón. En ese afán de conquista murieron grandes alpinistas de principios de S. XX, los nombres de alguna de las 6 o 7 agujas que escalas son testigo de ello, Welzenbach, Brandel, Otto, Bich ...

Después de subir la Aguille Noire viene su descenso (400 metros de rapeles infames) y atravesar una zona de afiladas agujas muy características conocidas como las Damas Inglesas.

Una vez superadas las Damas, y a modo de casi broma, por lo escarpado e inaccesible del terreno, tenemos un refugiete de chapa conocido como Vivac Craveri. Marca el inicio de una larguísima, intrincada y facil escalada a la punta Guillermina. La Guillermina da acceso a la Aguille Blanche.

La Blanche es blanche porque tiene nieve, y no veas de que manera! Los crampones y el piolet se hacen obligatorios para superar una de las aristas mas famosas en el mundillo alpino, la de la Media Luna. Esa afilada y expuesta arista, mas impresionante que difícil une las dos cimas de la Blanca. Una vez alcanzada la cima principal rapelamos 150 metros para alcanzar un collado glaciar gigantesco, el Col de Peuterey.

El Col de Peuterey es el ultimo gran descanso antes de emprender el ascenso final, el que lleva a la cima mas alta de la Europa occidental. Para alcanzar la cima primero escalaremos un contrafuerte que te deja en la cima del Pilar del Angle y luego, por una arista terminal, la Arista de Peuterey, llegaremos al Monte Bianco, al italiano, el de Courmayer. Un corto "paseo" de altura te lleva a la cima del Mont Blanc, la de verdad que se encuentra en terreno galo. En total 4500 metros de escalada variopinta en la que encontramos tramos de ensueño con otros, los menos, de pesadilla.

Nuestra relación con la Integral no es nueva, viene de lejos. En 2007 hicimos el primer escarceo, veníamos crecidos tras escalar la Norte de la Meige en Ecrins y nos decidimos por la mas. En esa ocasión, iba con Roy y Rosa Real. "Solo" escalamos la Negra. El segundo día la meteo dejo de ser incierta para convertirse en nefasta, apenas rozamos la cumbre. El descenso por la Arista SE fue una pequeña odisea, larguísimo es un adjetivo que se queda corto para definir semejante bajada. Picamos un segundo vivac en el que nos nevó. Fue una mas que bonita experiencia en la que el Mont Blanc ni lo olimos...

La Integral desde el teleférico de Torino

Y la topo, robada de la red, de una piada sobre la estratosférica escalada de Ueli Steck a la misma en ¡¡16 horas!!!


Agosto de 2016...

Llega el día, sales de Alicante a eso de la 23:00 y a las 17:00 del día siguiente estás en los Alpes, estás completamente fuera de tu medio, al organismo no le has dado tiempo a asimilar tras el largo viaje, aun así las ganas pueden y comienzas, de 0 a 100 en un ratito, recién llegados de la playa nos vamos camino de lo más alto. Cinco días de supuesto buen tiempo no se podían desaprovechar.

La casa a cuestas!!! 12kg por barba a la chepa?? Mis hombros piensan que más


El desayuno del primer día consistió en unos 1000 metros de desnivel, desde Val Veny al pie de la primera pared, la inmensa, colosal, gigantesca...Aguja Negra (Aguille Noire)



No estaba mal. Empezamos la escalada de la Arista SO de la Negra como el que no quiere la cosa, sobre las 10 de la mañana, 1600 metros de roca por delante, 1600 metros de agujas, decenas de largos y un puñado de rápeles sobre roca de ensueño, en eso consiste la Aguja Negra del Peuterey.

Roca, roca y más roca, felicidad en estado puro para un animal de pared


Conseguimos hacer algo más de la mitad antes de recostarnos en una comodísima repisa. Vivac 1º. Vistas espectaculares del Mont Blanc, con grifo de agua incluido, al pelo!!


En la madre de todos los vivacs!!

Al día siguiente terminamos la escalada del primer obstáculo a eso de las 15:00. De nuevo, después de muchos años, volvíamos a estar junto a la virgen de la Aguille Noire. Esta vez el sol nos permitió disfrutar unos minutos de la cima, los justos antes de lanzarnos a por los 400 metros de rápeles que te depositan en un sitio llamado Damas Inglesas, y que es lo más alejado de estar con unas damas y lo más cercano a estar con el mismísimo diablo.

Largos superiores de la Aguille Noir, calidad y ambiente a partes iguales

Del infierno salimos como pudimos, que no fue poco, se nos hizo de noche escalando la Aguja Casati y así, a tientas, la rapelamos. Vivac 2º. Este en un terraplén arenoso, intentando huir del demonio, que nos tuvo cogidos por los huevos durante toda la noche.

Tras el vivac en terraplén, intentando retomar fuerzas


El tercer día salimos definitivamente del infierno tras escalar y rapelar la Aguja Insolatee, la última de las Damas Inglesas. Llegamos a una casetilla con vistas a la montaña llamada Vivac Craveri.

A la entrada del Craveri


Nos echamos una siesta y seguimos camino, empequeñecidos por unos nubarrones no previstos que se adivinaban en la lejanía. Escalamos y escalamos, esta vez sin los ajustados pies de gato; desgastamos las botas subiendo a toda máquina la Aguja Guillermina, y casi la conseguimos hacer de día.

La trasera de la punta Guillermina al atardecer, su cara SE, una super escombrera de 1000 y pico metros


Ya en penumbra sacamos nuestro espíritu albañil, movimos piedras y arena y nos construimos un pequeño nido de amor. Vivac 3º. Aquí, casi a 4000 metros, los nervios por lo que se nos venía encima no me dejaban dormir, la cumbre, la gloria…a cada estrella fugaz que veía le pedía lo mismo…pero solo me iban a conceder la primera parte del deseo deseado, desde luego la parte más importante del mismo, la segunda era ego, gloria, victoria...

Tras preparar nuestro tercer vivac, alguien lo agradecerá si llega ajustado a la Punta Guillermina


























El cuarto día nos pusimos las mejores galas, el día lo merecía, íbamos hacia la cumbre de las cumbres, en esa cima no hay virgen, solo nieve y altura, mucha, pero aun así se merece todos los honores. Comenzamos a eso de las 5:30. Todo perfecto, queríamos tener tiempo para disfrutar del Mont Blanc. Pero enseguida vimos que de disfrutar poco. La neblina dio paso a la nieve, y antes de las 7:00 ya estaba nevando incesantemente.

7:00 de la mañana, el cielo se nos cae encima! Las rocas se visten de blanco, nos convertimos en tortugas.

Pusimos crampones y lo hicimos lo mejor que pudimos, alguno mejor que otro. Por momentos recordé porque Roy es mi ídolo, me demostró que lo mismo le da 8 que 80, que es capaz de escalar igual de bien con gatos recién salidos de fábrica que con botarrones forrados de pinchos. Salvamos las ultimas rocas y nos adentramos en un mundo de nieve llamado Aguille Blanche.

Uno de los sitios que más me impresionaban antes de comenzar era La Aguja Blanca. A pesar de la niebla no nos defraudó. La escalada de la Aguille Blanche, prácticamente en horizontal, es muy impresionante, para mi gusto demasiado.

En esta primera foto se ve la travesia de la Media Luna escondida entre la niebla, en primer plano se ve un seguro, el seguro. Tras pasar un tramo de mixto noté algo raro en un pie, se me había salido un crampón!! Y voilá, justo una fisura para asegurarme, metí un Camalot amarillo y recompuse el estropicio...


En esta segunda foto, tras un tramo de mixto, se ve la 2ª parte de la escalada horizontal, otra travesía que quitaba el hipo


Todo estaba en nuestra contra, la niebla nos desorientaba, la nieve dificultaba cada paso; así, de mala manera conseguimos alcanzar la penúltima cima de esta gran cola de dragón, los 4000 y pico metros de la Aguja Blanca, mi primer 4000 en Alpes, uno de los picos más estéticos del macizo, aunque desgraciadamente en ese momento me pareció de todo menos estético. Y después de eso, tras hacer tres largos rápeles llegamos a uno de los collados más grandes del Mont Blanc, el Col de Peuterey. Y ahí acabó, o empezó, nuestra historia.

Rápeles al Col de Peuterey...


...se acababa la escalada, se acercaba el padecimiento y la desesperación

Eran la 14:00 cuando decidimos meternos en nuestras fundas de vivac, confiando en que ese mal sueño solo fuera eso, pero no, era una pesadilla en toda regla. La nevada arreció y se mantuvo firme hasta bien entrada la madrugada, y claro, cuando se fue a dormir le sustituyó el frio, un frio intenso que nos heló hasta los corazones…

Aquí, en este punto, en casa, con los pies calentitos y la cabeza bien fría, seguro que tomaríamos diferentes decisiones, yo las he tomado todas por todos. La nuestra, en aquel momento de pies helados y cabeza ardiente fue la de la vía fácil, la que te ofrece unas montañas como los Alpes; en otros lugares más remotos seguro que no lo hubiéramos hecho, seguro, pero de lo que tampoco estaría seguro es de estar contándolo.

Tras muchas horas de retorcernos en nuestros ligeros y humedecidos sacos de ¿dormir? llegó la hora del rescate, casi como habíamos empezado pero al revés, de 100 a 0… en unos minutos pasas de estar pensando en el frío, en la vida, en la muerte a estar pidiéndote un café con leche calentita en un bar forrado con reconfortante madera… cosas de la modernidad europea.

El amanecer nos regaló sol y buen tiempo, el justo para que nos desperezásemos y fuéramos sacados de allí.


Y así fue como el sueño se convirtió en pesadilla, en decepción con mayúsculas, y nos quedamos sin la tan soñada cima. La rozamos, durante tres días la deseamos y la perseguimos, lo intentamos con todas nuestras fuerzas, pusimos todas las ganas y la experiencia que acumulamos pero no pudo ser…


Intento a la Integral del Peuterey. Por Roy de Valera y Jose Martín Anaya. Del 5 al 9 de agosto de 2016. Escaladas Aguille Noir, Damas Inglesas, Punta Guillermina y Aguille Blanche. Sacados desde el Col de Peuterey en helicóptero por el grupo italiano de rescate después de estar más de 12 horas bloqueados por una intensa nevada que nos dejó, tanto a la montaña como a nosotros, en muy malas condiciones.


martes, 23 de agosto de 2016

APERTURA DE MUNDOS PARALELOS A LA OESTE DEL PUIG CAMPANA. 2011/2012

Hola al que lo lea!!!

Vamos a lo que vamos; primera entrada "de verdad", y empezamos duro, con una apertura en la pared de paredes alicantinas. Es de 2012, ahora explicó el porque...

Durante años he escrito piadas de muchas escaladas y aperturas. El portal que ha servido para contar esas batallitas ha sido www.matxinklimb.com. Muchas de las entradas que pondré en este blog serán historias ya contadas, rescatadas de esas web, y de otras. El motivo es doble, tenerlas almacenadas y actualizarlas, muchas de esas historias se estropearon un poco ya que se perdió la parte visual de las mismas, cosas de la informática.

La piada que uso de inicio tiene mucho significado para mi y para este blog. Para este blog por el nombre, la vía que voy a contar se llama Mundos Paralelos, y para mi porque la apertura en si fue de lo mejor que he hecho nunca. Una apertura que ponía la guinda a una época muy especial, muy fanática, junto a un compañero top que poco después de esto se mudó a Cataluña, lo que me provocó vacío y desazón. Cuanto te echo de menos Javi!! Como he dicho fue la guinda porque ademas de lo que voy a contar escalamos juntos con anterioridad a la apertura dos vías y pico en la grandiosa cara oeste del Puig Campana, que es donde se va a desarrollar todo lo que ahora después cuente. Primero hicimos la vía Pandemonium, subiendo a la cima del Puig, bajando abrasados hacía Polop y escalando al atardecer Rocabilly en el Tozal, historia que merece otra entrada. Y después escalamos la que para mi es una de las mejores vías de Alicante, la SúperBorderline, y fue escalando esa ruta cuando empecé a desear lo de tener nuestro mundo paralelo en la oeste del Campana...

Empezaré con lo que el Sr. Palomares escribió, en el citado matxinklimb, sobre lo que abrimos durante 2011/12 en la oeste del Puig Campana...


Mundos Para lelos es el nombre de la nueva ruta que el señor moderador "Josem" y el que pía hemos abierto después de cinco jornadas en la Oeste del Puig Campana. En 2011 ya invertimos dos jornadas para abrir los primeros largos. Este año hemos podido completar este rutometro. Tuvimos días muy calurosos, pero por suerte la ultima jornada no fue así. 


Como venia siendo ya habitual el despertador suena a las 5,30 muy cerca de la senda hacia la Oeste. Nuestra intención es subir caminando hasta la base del ultimo muro que todavía no hemos escalado. La semana anterior dejamos allí todo el material de escalada. Por lo que caminamos cómodamente con comida y material de vivac. Remontamos primero hacia la Entorns para luego desviarnos hacia la izquierda y subir hasta donde tenemos nuestro material de escalada. Una vez allí cambiamos material de vivac por el de escalada y nos ponemos los hábitos. Si no recuerdo mal comenzamos a escalar a las 8,30 y después de abrir los últimos 7 tiros de cuerda, descendimos hacia el vivac.  

En fin, Mundos Paralelos 610 metros 7a/A1
Para repetir: Cables, micros, friends hasta el 4, repetir 0,75, 4,5 opcional

Prever de unas 10 horas o mas para la primera ascensión.


Y esto fue lo que escribí yo, a finales de mayo de 2012...


Mundos paralelos, el tuyo y el mío, el de la cordada que abrió la vía de al lado y el de nuestra cordada, el de la pared que se queda y el de la que se le separa…en definitiva, mundos para lelos...



Esta historia comienza durante la escalada de otra ruta de la Oeste del Campana, una paralela, un rutón que nos gustó tanto que nos hizo desear tener nuestra joya personal.  Borderline nos descubrió que había vida en el Campana, que si buscas la encuentras; gracias Javi y Jordi por descifrar uno de los mejores caminos que pisaron mis pies de gato. Así, con la Borderline en la cabeza, fue como empezó una apertura larga, muy larga, como todas las que recorren la cara oeste del Puig Campana.



Advertencia para navegantes; el que busque 600 metros de roca vertical, equipado con chapas cada metro y medio, sin repisas o sin algún que otro matorral de aliaga o ruda que marque nuestro cuerpo  que no busque  en el Campana. La Oeste del Campana es grandiosa en dimensiones pero su configuración es muy alpina. La orografía de esta pared es muy accidentada. Hay grandes paños monolíticos bien fisurados, si, pero están limitados por grandes canales o repisas que provocan que, en muchos casos, la pared que escalamos se convierta en aguja, separándose de la principal y obligándonos a rapelar para reanudar la escalada, como comenta alguna de las guías que han tratado esta vertiente. Escalar en la Oeste del Campana es lo más parecido al alpinismo, pero claro, alpinismo de la terreta, alpinismo caliente, donde el frío se convierte en calor. Así que, en los meses más calurosos, ¡ojo con las congelaciones mediterráneas!¡que malitas son!



Y tras estas disquisiciones vamos al tema...



La Oeste del Campana ocultandole su belleza al Sol mañanero.





Y croquis de Mundos paralelos




Con la idea de abrirnos camino por la maraña que conforman las torres y agujas de la zona izquierda de la pared Oeste comenzamos una mañana de mayo de 2011. El primer muro que encontramos se traduce en dos largos donde de los que destaca el segundo, una fisura limpia de 7a im-presionante, ¡empezábamos bien! Como ya he comentado la escalada aquí es de lo más alpina y desde el principio nos aplicamos para expansionar la mínimo; chapas las justas y necesarias en pasos o reus muy expo.



Otras jornadas nos llevaron a escalar un segundo muro del que destacan los L3 y 4 por tener unos diedros que permiten una escalada muy clásica. En el L3, debido a los sonidos huecos de parte del diedro, se tuvo que colocar alguna chapa de más. En el resto nada.



Atento aseguramiento desde una de las reus de la zona inferior




Apertura del L3, 6c.




Terminando el diedro del L4





El tercer muro es una de las razones de nuestro destino; esta situado justo a la izquierda de la desafiante Agulla dela Ungla de la Rabossa. Se trata de una gran losa  independiente que, rayada en su costado izquierdo por una chimenea, nos atraía desde abajo. Para nuestra sorpresa  ese diedro chimenea, en inglés offwich de la muerte,  ya estaba abierta por Nacho/Ximo en 2008  (posible 7a), por lo que nuestra escalada la proseguimos más a su derecha, por el centro del muro. La tirada comienza y acaba por fisura pero la zona central, es una placa marmórea total brutal que nos obligó a usar el compresor a lo Maestri. Es un Ae  de 4 chapas que se suma a la fisura final,  también muy difícil en libre, lo que da como resultado un buen  A1.



Después de rapelar el muro comentado, y caminar-trepar el último de los tres bosques suspendidos, llegamos al muro terminal. A reseñar, como anécdota deportiva, que este tramo de 300 y pico metros, dividido en 7 tiradas, lo abrimos del tirón, en el día. Es una sucesión de largos bien largos, plagados de bonitos pasos, con un largo alucinante hacía la mitad, el de la Anella.

Arriba, muy arriba, observando la Anella durante la apertura del L11




Esta curiosa formación, la de la Anella,  solo había sido degustada de cerca  por aperturistas o escaladores de vías como Montesinos-Botella, Gaffe, Pinet, creo, o las más recientes Noi y Recerca de la Anella. Es una maravilla de la geología, un enorme ojo formado por un arco que se separa de la pared dejando un hueco de grandes dimensiones. El anillo, en su lado izquierdo es un pilar-trompa totalmente separado de la pared; y por ahí subimos, por un largo que comienza sobre excitante placa de 6a, después, tras una buena ventana, pasas a un diedro agradecido y acabas por un espolón colgado muy aéreo. Al llegar a la reu, que se monta en un árbol que hay en la pared principal, es cuando terminas de flipar al ver por donde te acabas de encalomar; largo inolvidable.



Escalando la Anella, L12 6a de impresión.





El penúltimo largo se introduce en una fisura diagonal que remata la escalada; la fisura continua y ofrece unos pasos finales que nos exprimen del todo aunque poco nos importa pues  estamos en la misma cumbre del Portell. Solo nos queda proceder a realizar el largo, y algo tortuoso, descenso.



Javi antes de dar el salto hacia la penúltima tirada, el L13




Y Jose entrando a la espectacular R13. Solo queda un corto, pero peleón, largo no liberado, A1.




Como curiosidad reseñaremos que, por volver a las mochilas que habíamos dejado al pie del octavo largo, bajamos por la zona norte del Portell. Había leído en la guía de Manolo Pomares que estaba equipado con parabolt y cadena. Así es. Tras un buen destrepe desde el mismo portell llegamos a la primera de las dos instalaciones. Es un descenso delicado por las piedras sueltas y, salvo necesidad, no recomendable ya que da acceso a un descenso largo y muy técnico. Nosotros teníamos las mochilas en esa zona y además nos regalamos un vivac final bajo otro anell alucinante.



Los aperturistas contentos tras haber terminado la ruta. Atardecer en la zona norte del Portell




Y vivac de lujo para celebrar la apertura…en el petit Anell




Después de semejante ladrillo solo me queda agradecer a mi compi Javi su fuerza, voluntad y buen humor, gracias compañero.



Saludos, salud y mucho ánimo. Buenas escaladas.



A todo lo anteriormente contado se podría añadir algún que otro detalle más...

- La vía fue repetida por varias cordadas al poco de abrirse. Roy, Miquel, Sonia, Ximo, Rafa, Nacho, Carlos y Mercuri. Estos dos últimos sacaron ganas para darle un segundo pegue y hacerla de manera íntegra, sin salir por la derecha (no es fácil, ojo) ni saltarse ningún largo.

- Mi conclusión es que la vía, al completo, del tirón, sin escaqueos, es muy jodida. 

-Intentamos repetirla (los aperturistas) con Mercuri. En los primeros largos Palomares dio un vuelo descomunal (brutal B+). El muro de en medio lo escalamos por una chimenea abierta por Nacho y Ximo, y flipamos de lo jodida que era. Y el final lo obviamos porque era muy tarde y hubiéramos pillado cacho, hicimos el primero de los últimos largos, aluciné de pensar como había pasado por ahí abriendo y para abajo.

Unas fotos de aquel intento, en 2014. En esta primera vemos a Palomares después de haberse dado uno de los sartenazos de su vida, le paró un matorral que había lazado!!





Mercurí a punto de probar una exquisitez, la alejada chimenea que ofrece un muro solitario de la oeste del Puig. Nuestra vía no va por ahí, escala el muro más a la derecha. La chimenea será como 7a. En libre, o no, esta indicada para especialistas en la materia, la mayoría nos las veremos canutas.



Finalizando esa agónica chimenea.



Y esto ha sido todo en esta primera entrada pura y dura del blog. Espero haberos aburrido mucho, eso significará que lo habéis leido todo.

Salud y saludos!!!

PRESENTACIÓN. COMENZAMOS!!!

Hola al que lo lea!!!

En esta primera entrada aprovecharé para presentarme y presentar lo que puede que sea el blog...

Mi nombre es Jose M. Anaya. Mi pasión es la montaña y casi todos los deportes que en ella se puede practicar.  Hacía tiempo que andaba detrás de plasmar en una libreta algunas de mis vivencias. Al comentarlo con los colegas todo son ánimos para que lo haga por lo que la motivación termina ganando a la pereza. No soy escritor, ni periodista, ni nada que se le asemeje. Tengo, como cualquier persona, la capacidad de escribir, mejor o peor, la diferencia es que, como a algunas personas, me gusta escribir...y eso haré, escribir intentando no dejar en mal lugar a ese precioso verbo de la tercera congujación.


 Se abre la puerta...



Nací el año en el que nació la Constitución española, en 1978, en una España en la que la sombra del franquismo aun estaba muy presente. Afortunadamente las ganas de cambiar y modernizarse estaban todavía más presentes y eso se tradujo en profundos cambios de libertad y evolución...fui al cole con niños y niñas y nunca nos pegó el maestro, eso si, Don Fidel fumaba durante las clases como una carretero. Tuve una niñez muy bonita, tranquila. Los de mi quinta disfrutamos de muchas cosas que no tuvieron nuestros padres, pero junto a ellos sufrimos otras que ellos casi que no habían conocido...nos quedaremos con lo bueno, aunque nunca olvidaremos los estragos que causó la ETA, la heroína o el SIDA.

A los pocos años de nacer, mi padre me transmitió su gran pasión, el montañismo, el de chiruca y garrote. Junto a él recorrimos muchas de las montañas que rodean Elda, la ciudad en la que he vivido gran parte de mi vida. Madrugar, sentir el frescor de la mañana en las montañas, sudar para alcanzar una cumbre y llegar a casa con las pantorrillas como si me las hubiera arañado un gato se convirtió en algo más que habitual, se convirtió en mi religión, en mi vida. A ello también contribuyó enormemente que mis padres me dejasen en manos de la gente del Centro Excursionista Eldense.

El Centro Excursionista Eldense, mi club de toda la vida, ha sido pionero en muchas cosas; para suerte mía lo fue en lo que se refiere a lo de crear una escuela de montañismo. A finales de los años 80 se constituyó oficialmente y Arnaldo Beltrán fue quien se encargo de dirigirla semanalmente; nos imprimió su carácter tosco y su grandísimo amor por el montañismo, fue una delicia poder disfrutar de aquellos años, de él y de todos su colaboradores, y de aprender, tantas y tantas cosas en las que siempre estaba presente lo más importante en esta vida, el respeto. De aquellos años de montañismo horizontal guardo recuerdos, todos muy bonitos, la infinita paciencia de mi padre ante nuestras quejas, la fuerza de Arnaldo, los conocimientos de Verdú, la entrega de Pedro el Ciego y su inseparable lazarillo Genaro, que en más de una ocasión lo llevaba por donde más pinchos había, y tantos recuerdos de largos almuerzos en mitad del monte que amenizaba con pequeñas aventuras por las carrascas mas tupidas o por los ribazos más pequeños, me daba mucho miedo eso de escalar...

Año 1991. Cabreras, zona del Buho. 


Durante aquellos años de escuela de montañismo aprendimos muchas cosas pero, evidentemente, lo que más nos molaba era la ESCALADA. Hicimos varias jornadas de escalada, cursos en toda regla impartidos por auténticos maestros de la materia. Eso terminó de marcarme, y no porque fuera algo que se me diese bien exactamente; la dificultad que sentía al escalar, la satisfacción por superarme y la sensación del vacío a mis pies me volvían loco y porque no decirlo, pertenecer a un grupo de "mayores" como aquel, asalvajados, con vidas totalmente volcadas a la escalada me chiflaba. Al poco de empezar a escalar el Grupo volvía a irse al Himalaya; verme tan de cerca aquellos preparativos para intentar el Nanga Parbat  me parecía un sueño, y es que, por aquel entonces, intentar una montaña de 8000 metros era algo reservado a grupos de escaladores muy cohesionados y con una gran capacidad organizativa.

De aquellos primeros de cuerda Roca, mosquetones Faders y pies de gato Boreal Ballet tengo muchísimos recuerdos, recuerdo hasta los olores más característicos, los que me indicaban que estaba en el camino, en la pared. Fueron muchos mis maestros, a los que estoy profundamente agradecido. Podría nombrar a tantos que además de aburrido sería injusto ya que siempre quedaría alguien en el tintero. Ellos saben quienes son y lo agradecido que les estoy.

Estábamos en la primera mitad de los 90, mi vida era escalar y montar en bici. Era una época en la que el mountain bike estaba en pañales. Durante varias temporadas me dediqué casi en cuerpo y alma a pedalear por los sitios más inclinados y no, no llevábamos suspensiones ni nada que se pareciese, competíamos muchos findes y pocos días quedaban para escalar. Fue una época de mucho sacrificio pero de muchas risas, muy sana, una época que cualquier adolescente debería de vivir.

Competí mucho en bicicleta....(en la foto durante una prueba disputada en Petrer)

...y poco en escalada. (También en Petrer, esta fue una prueba pionera en lo que se refiere a categorias infantiles)


Fue una época que terminó en 1996. Desde ese momento participé en alguna que otra media maratón, no volví a pedalear y empecé a escalar a muerte. A muerte significa que no había finde o fiesta que perdonásemos, siempre que podíamos nos autocastigabamos de cara a la pared. Nos juntamos un grupo de iguales muy fanático y aprendimos muchas cosas, unas mejores que otras pero en definitiva cosas que marcaron el final de nuestras adolescencias y el principio de nuestra madurez. Eramos fanáticos insaciables. Tuve la suerte de volver a rodearme de máquinas. Si mis maestros eran de lo mejorcito del momento mis colegas de aquellos finales de siglo XX eran unos titanes de la escalada y es que, en esos momentos en los que el grado aun no estaba tan desarrollado, casi todos hacían 8a como poco. Durante esos años también comenzamos a recorrer las grandes paredes de nuestra querida provincia, y también se hizo un grupo muy fanático de la materia, todos igual de chalados por las grandes rutas, por los parajes olvidados. Nos enamoramos profundamente de las paredes, aprendimos a escucharlas y a tratarlas con mimo.

Y tanto que las tratabamos con mimo, hasta escalábamos descalzos!!! (En Musulmán, Forada Norte)


Esa época de escalada a muerte se tradujo en superación constante en deportiva, sin alcanzar grandes niveles, 8a máximo, y en locura extrema por abrir nuevos itinerarios. Empezamos con vías de deportiva. Equipamos infinidad de rutas, incluso un sector entero, El Túnel de Agost.  Después de escalar centenares de vías largas nos metimos de lleno en la apertura de vias grandes. Tuvimos la suerte de encontrar varios paraísos casi vírgenes, Penya Roc y Placas del Eco, y tuve la suerte, una vez más, de rodearme de los mejores en la materia. Y hasta hoy, casi. 

Podría contar más y más pero sería más y más aburrido. Me quedo en este punto y desde el parto. Escalada, apertura de vías y rodeado de los mejores, siempre. El resto son mundos paralelos, los tuyos y los míos...allá vamos...

La inspiración!!! Leyenda pura y dura!!!!!....Wolfgang Gullich y Kurt Albert


Salud y saludos!!